El primer paso es ajustar sus expectativas: en la mayoría de los casos, las inversiones dan un rendimiento a medio y largo plazo. No esperes ganar mucho dinero de la noche a la mañana;

El segundo paso es saber que la inversión debe ser un hábito: siempre separar una cantidad por mes, por menor que sea;

El tercer paso es buscar una institución financiera (banco o agente de bolsa) y evaluar las opciones que ofrece.

¿Qué necesitas para empezar a invertir?

Qué es inversión: conozca los diferentes tipos

Hacer una inversión significa separar una cantidad de dinero y gastarla en algún lugar donde ese valor encaje con el tiempo.

Es posible invertir en inmuebles, por ejemplo, comprando una casa, reformándola y vendiéndola por un valor más alto, pero no es la única opción (o la mejor) para quien quiera empezar a invertir.

Quien tiene poco dinero y ninguna experiencia en el mercado también puede – y debe – tener algún tipo de inversión. En ese caso, hay varios productos financieros más fáciles de gestionar y entender.

Si su objetivo es dejar que el dinero rinda, sin tener trabajo de administrarlo con frecuencia, seguro que hay un tipo de producto financiero que encaja en su perfil.

Qué son productos financieros – y cómo hacen que su dinero rinda

Los productos financieros son diferentes opciones que la gente normal tiene que sacar provecho de las operaciones cotidianas en el mercado financiero.

Cuando invierte su dinero en un producto o activo financiero, suele prestarlo a los bancos e instituciones financieras para realizar diversos tipos de operaciones.

Ese dinero que usted “prestó”se devuelve con intereses que no son más que la cantidad de su inversión.

Es decir, eliges un producto, pones tu dinero en él y, dependiendo del tipo de aplicación, sabes exactamente cuándo vas a ganar demasiado a lo largo del tiempo.

Pero atención: toda inversión es una apuesta. Cuanto más riesgo estás dispuesto a tomar, más grande puede ser el retorno si funciona. Pero no olvides que en casi cualquier inversión existe el peligro latente de perder tu dinero.